Julia siguió caminando. No le importó la lluvia, el calor, el silencio… Tampoco pareció importarle el silencio de las miradas que quedaron atrás.
Y cada paso que daba, en esa vereda de desilusiones, solo pensaba en no mirar atrás.
No mirar atrás.
Siguió caminando. Siguió sintiendo las miradas que entre nostalgia, lamentos y rencores la seguían mirando. Pero ella siguió caminando.
Sin mirar atrás.
Mientras la distancia se hacía mayor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentarios:
Julia volvió a caminar? es bueno saberlo. Debe saber también, que Té quiere caminar a su lado.
p/d:me alegra tanto leerte, seguís siendo mi escritora favorita. Te quiero :)
Publicar un comentario en la entrada