Ya me olvidé como se hacía para acordarme
de todas esas cosas que antes contaba.
No sé bien para quién escribirlas, no sé bien qué hacer con ellas.
Solo sé que los porqués de las cosas, llegan a veces con olor a sahumerio,
con canciones que no pensamos que íbamos a escuchar,
y después de hacer muchas preguntas,
los porqués terminan siendo respuestas.
Llegan. Llegamos.
Juntos. Separados.
O nos encontramos.
Aunque siempre nos seguimos buscando.
Ya me acordé como tenía que hacer para contar
todas esas cosas que siempre quise olvidar.
El recuerdo de lo que no fue empieza a hacerse realidad.
Las palabras que colgaban en ese otoño, empiezan a caer maduras
en suelo de verano sin promesas.
Los olvidos se hacen memoria.
De repente, los olvidos se hicieron porqués.
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3 comentarios:
a veces el escribir, el relatar es una terapia...de hecho lo es...
por lo menos para alguno es sinonimo de olvido
muchas veces el volcar las palabras hace de desahogo y listo, ahi se termino...
otras hace que esten presentes pero de una forma mas leve, sin que pese tanto...
de todas formas lo creo saludable...
muchas veces no se puede pero el que lo puyedas hacer de nuevo me pone contenta...
te quiero mucho amiga...
Favo...
Probando... Probando... 1,2,1,2
Las palabras que colgaban en ese otoño, empiezan a caer maduras
en suelo de verano sin promesas.
Me quedo con eso... es muy lindo : )!!
Jum, yo quiero leer más cosas por aquí pero parece que usted, señorita, se olvidó de su blog!!! ji.
Espero que andes lindísimo, saluditos y a cruzar los dedos para que comience, de una buena vez, el frío : )!!
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