Hasta que las flores lo digan... (sobre terceras personas III)


Ella creía que las flores podían disimular el aroma a incertidumbre que la impregna constantemente. Pero las flores no pueden cubrir aromas tan penetrantes… tan delatores.
Él pensó que las flores podían disimular con su belleza su culpabilidad retratada en sus acciones. Pero las flores no pueden cubrir la verdad falsificada día tras día en un simple saludo.
A ella y él le gustan las flores.
Y hoy más que nunca…

Stand by

Y nos estancamos.

Paramos en medio del camino,

flasheando historias de nadies,

historias fugaces de otros no tan como nosotros.

Y nos estancamos.

Nos asustamos.

Nos equivocamos.

Nos atragantamos con palabras,

hasta que en algún momento las escupimos

con ganas.

Y nos estancamos en un camino que era familiar,

hasta que deja de serlo, y nos obliga a quedarnos ahí.

Tan sin nada, tan con todo.

Y tratamos.

Y procuramos.

Y nos quedamos ahí, estancados.


Hasta que alguien nos rescata.