Pretendo seguir pretendiendo(te)

Uno de estos días voy a dejar de pretender que no te pienso. Ya la cara de buen humor y apatía a los olores del mundo empieza a desfigurarse, por perder el tiempo en negarte. A estas alturas vos posiblemente no tenés ni idea de que las canciones que suenan de fondo mientras te pienso son para seguir negándote. Y sin embargo ahí estás, otra vez, sin que yo lo quiera. En las no canciones tuyas, en las no palabras mías, en los no pensamientos cursis y en todas esas cosas que mi cara –ahora desfigurada- mintió incluso delante tuyo.

Me resigno –clara y tristemente- ante estas verdades, tan mías. Tan de pensamiento desahogado ante posibles encuentros casuales y sin importancia… entre tus ojos y estas palabras. Sí, lo confirmo: me resigno a pensarte. Y ahora voy a dejar de pretender que mis últimas palabras no llevan tu nombre en marca de agua. Es tan obvio, que pretendo seguir mintiendo para que en algún otro momento, deje de pretender que no te pienso.

Solo indiferencia...



Tu indiferencia hace que escupa tinta indeleble de secretos. Tu indiferencia es como un olvido planeado, que siempre parece tenerme como víctima. Un atentado descuidado hacia mis dolencias; hacia mis miradas vulnerables.

Ese despliegue de poesía, lleno de verdades escondidas entre elaboradas mentiras y aislamientos, ya no causan el mismo efecto. Ya no adormecen mis sentidos, ya no tachan mis palabras. Ahora te pienso cerca, aunque te niegue en la distancia. Ahora tu indiferencia se transforma en mí respuesta acomplejada.

Foto: Paúlashoots