Julia canta secretos. Ella conoce mejor que nadie los escondites perfectos. Julia esconde secretos. Entre almohadas, suspiros, peleas y cartas. Julia escribe secretos. Suyos y ajenos. Hasta que la oscuridad e hipocresía consumen sus pensamientos. Entonces canta. Canta secretos.
Nadie sabe.
Nadie cree.
Y Julia sigue cantando.


