Cómo se explica la falta de silencio
en ciertas oportunidades, y la sobrecarga
de él en otras?
son cuestiones propias del vivir,
son cuestiones que ciertos momentos
no deben ser analizados.
Y como yo lo veo, esos momentos son
propiamente espirituales, propiamente vulnerables
a la existencia de cualquier palabra
o a la misma existencia de cualquier mirada.
El silencio es divino, el callar es sabio
son dones de la madurez que proporciona
la misma aventura de vivir,
bajo cualquier circunstancia concebida
en forma consciente o por simple inercia.
En casos el silencio es sinónimo de dolor,
de un dolor inentendible y casi místico,
disfrazado de inconstancia, pero fijo en su ser
y a veces dueño de musas como hadas mágicas del arte;
como hadas mágicas llenas de palabras sin ecos,
aunque no siempre reflejen el mismo sentido de su autor.
O el silencio forzado
quizá por la falta de seguridad en la misma vida,
vida relacionada con otra capaz de silenciar al mismo silencio.
En cualquiera de los tantos casos
no es bueno dejar callar al silencio por mucho tiempo,
pero paradojalmente tampoco es bueno dejar
que tome control de todo lo real y propio.
.


1 comentarios:
Lo que dices es muy cierto, deberíamos imprimirlo y leerlo cada dia para colocaernos espacialmente en lo que llamamos nuestra Vida con mayusculas.
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