Leeme un cuento

Leeme un cuento,

que cuente secretos compartidos;

historias de sinnombres, perdidos que deambulan

por tu laberinto de papel,

y rara veces se dan a conocer.

Leeme un cuento

de un mundo fucsia, destinado a la incertidumbre de su progreso;

dónde la evolución es aleatoria y los sueños, el don divino.

Leeme un cuento

dónde el héroe sea un vagabundo,

un pintoresco personaje que zigzaguea los paisajes

y se mimetiza con los humores estacionales.

Leeme un cuento

de palabras simples, de emociones claras y triunfantes,

de finales con “te quiero” y “voy a volver”.

Leeme un cuento

que no me aburra, que no me olvide,

que deje recuerdos brillantes y

provoque una lágrima feliz.

Leeme un cuento,

que sea solo para mí.

2 comentarios:

lanobil, dijo...

Érase una vez un vagabundo vestido de fucsia sin nombre que...
Ya te lo terminaré otro día. Un saludo y espero que puedas visitarme.

J.Riaño dijo...

Los vagabundos llevan tras de si una carga traida por los años que les obliga a ir deambulando por las calles sin rumbo fijo. Quizás el ir de fucsia les ayude a incorporarse un poco.