Hoy, sin nuevos motivos
ella solo se limitó a observarlo.
No quiso entenderlo,
porque siempre es
él quién sueña ser las cosas
que los demás repugnan;
incluso ella.
A él no le importa nada.
Se deja estar. Se deja ser.
Distorsiona los gritos de su alma con acordes disonantes
de una guitarra amante y confidente,
de momentos irrespetuosos y anónimos.
Hoy le dedicó canciones de sombras,
olvidos y placeres. Viejas noches frías
opacadas por el calor de alcoholes berretas,
y un par de confesiones prohibidas.
Hoy no es momento de buscarlo.
Está aislado de su mundo de mentiras,
insignificantes y perpetuas mentiras
que ella ya no puede esconder detrás
de esa mirada de desconcierto.
Hoy está frenético,
extasiado,
solitario y
vagabundo
de esta ciudad que lo alberga
en los días oscuros y lo
incentiva en sus momentos de lucidez.
Él es quién sueña ser
en la censura de ella y
en la de los demás.


2 comentarios:
El amor es una ciencia complicada, solo la soluciona el tiempo. Siento haber estao tan perdido. la facultad me ocupa grn parte del dia. Un abrazo!
la ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante ... (frase de una cancion de ismael serrano) tus palabras me la recordaron.
besos!!
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